viernes, 28 de diciembre de 2018

¡RESISTAMOS!


Texto Bíblico: 1 Corintios 10:13

Cuando de huir de las tentaciones humanas se trata, la historia de José en Egipto nos deja lecciones de vida que valen la pena revisar.

Primera lección: toda tentación que nos sobrevenga es humana, viene de nuestra propia concupiscencia y no proviene de Dios porque Él es santo.
Cuando José trabajó como esclavo en la casa de Potifar, su esposa lo tentó proponiéndole que se acostara con ella como era costumbre entre la gente poderosa de esos tiempos. Hoy en día también hay mucha gente que recibe este tipo de propuestas por parte de sus superiores, por lo tanto, las tentaciones traspasan las barreras del tiempo.

Segunda lección: los hijos de Dios tenemos una ventaja que no la tienen los demás, y es que la Biblia nos hace la promesa que Dios será fiel y nos protegerá de las tentaciones. A José, Dios en su misericordia, puso temor en su corazón y le dio dominio propio para no caer en la tentación de la fornicación, sino que su temor a Dios lo llevó a huir rápidamente del lugar donde la esposa de su jefe lo asediaba.

Tercera lección: A veces el rechazar una tentación puede traernos una época de tribulación como: perder el trabajo, calumnias, la cárcel, etc. José pasó por todo esto pero, en medio de todas estas circunstancias adversas, Dios estuvo a su lado fortaleciéndolo para que no se desanime ya que la tentación nunca será mayor a lo que nuestro ser pueda soportar por la gracia de Dios.

Cuarta lección: Dios siempre nos muestra una puerta de escape para que, en medio de las tribulaciones, podamos tener un tiempo de paz, gozo y confianza en las promesas de Dios. José en la cárcel llegó a ser el administrador de la misma, y esto le permitió tener privilegios y formarse espiritualmente para la enorme misión que Dios le tenía preparada una vez que saliera de la cárcel. Nosotros debemos estar atentos para ver las salidas que Dios nos da, que pueden ser: versículos de la Biblia, la letra de un cántico, consejos de los que nos rodean, circunstancias específicas, etc.

Cuando Cristo murió por todos los pecadores de este mundo, allí en el Calvario nos mostró la puerta de escape más poderosa para poder soportar las tribulaciones y huir de las diversas tentaciones. Jesús, en medio de esas circunstancias adversas: insultos, calumnias, sentencia injusta, burlas, palabras que hacían dudar su procedencia divina, dolor corporal y agonía; en medio de todo eso, fijó su mirada en su Padre Celestial hasta su último aliento. Esta fue su puerta de escape para ser fiel al llamado y misión que su Padre le había encomendado.

Amigo, sea fiel al Señor, fije su mirada en Aquel que entregó su vida por usted y por mí y que usó todos los recursos espirituales que su Padre le había dado para vencer toda tentación. No cerremos nuestros sentidos a la puerta de escape que Dios nos da, recuerde que:

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana;
 pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente con la tentación la salida, 
para que podáis soportar.”(1 Corintios 10:13)


¡Dios lo bendiga!




CON OJOS ESPIRITUALES

Texto Bíblico: 1 Samuel: 1 Es muy común en nuestra sociedad que unos a otros saquemos conclusiones de personas y situaciones cuando es...