viernes, 4 de marzo de 2016

¡SÉ FIEL!

Texto Bíblico: Apocalipsis 2:10

Una tarde abordé un taxi con dirección a mi trabajo. En esa ocasión tuve la oportunidad de interactuar con el chofer, algo que me gusta hacer porque así puedo escuchar anécdotas y experiencias de vida de otras personas ajenas a mi círculo habitual.

En fin, este encuentro con el taxista fue muy interesante porque estaba escuchando una radio evangélica muy conocida, y, al identificarme como creyente en Cristo, él me comenzó a contar cómo fue su conversión al evangelio. Cuál no sería mi  grata sorpresa cuando este hermano en la fe me dijo que se convirtió en la cárcel (estuvo por un año detenido) en una de las visitas que mi abuelo, el pastor Miguel Lecaro, hizo como predicador de la Palabra.
Y bueno, esto trajo a la memoria algo que había olvidado de mi abuelo y pastor evangélico, y era que cada semana él visitaba la cárcel de varones para llevar un mensaje de paz a los presos.

Este taxista me dijo lo siguiente: “su abuelo era un gran evangelista, siervo de Dios, fiel a la Sana Doctrina. No sabe cuánto lo apreciábamos en la cárcel y cuánto esperábamos por sus visitas semanales. Gracias a Dios que desde esa época estoy aquí fiel al Señor, sin volver atrás…”

Ya han pasado más de treinta años de esta dura vida en la cárcel para este taxista, pero para mí lo de más valor fue el escuchar y recordar la importancia de ser fiel al llamado de Dios. Desde el momento en que Cristo cambia tu vida, te pide que seas fiel al camino que has elegido; y cuando formas parte activa de una congregación, Él también te pide que seas fiel en las áreas en las que te asigna que colabores dentro de la iglesia.

Cuán triste es para Dios y para la iglesia cuando un miembro  decide abandonar el lugar donde Dios le asignó que estuviera, y esto,  muchas veces lo hacemos sin pensar en las consecuencias espirituales que vamos a cosechar por abandonar el trabajo que Dios nos encomendó.

Yo también sentí muchas veces el impulso de dejar la actividad musical que Dios me ha encomendado dentro de su grey, pero siempre que a mi mente viene ese negativo deseo, fijo mi mirada en Cristo y recuerdo que, aunque muchos crean que pierdo el tiempo, y que mi labor no sube como olor fragante ante Dios, busco apoyo en la Biblia que me dice lo siguiente:
1) Si el corazón de cada uno es humilde delante de Dios, nuestra ofrenda será grata. (Salmos 51:17)

2) Yo soy el que perfecciono vuestro trabajo, dice Dios, sigue fiel dando lo mejor de ti. (2 Corintios 12:9)

3) Escucha sólo aquellas críticas que te animen y fortalezcan a seguir adelante, el resto: haz oídos sordos. (Filipenses 4:8)

4) Adelante, sé fiel, tu siembra tendrá la mejor cosecha, en esta tierra y en la Patria Celestial. (Gálatas 6:8)

Amigo lector, contándole la historia del taxista y mi personal experiencia, quiero animarlo para que permanezca fiel en el camino del evangelio de Cristo, en la tarea que Él le ha encomendado en esta tierra. Levante su ánimo, no se deje desanimar por los vientos contrarios, recuerde que Dios en su Palabra le dice:

“Así que, hermanos míos amados,
estad firmes y constantes,
creciendo en la obra del Señor siempre,
sabiendo que vuestro trabajo
en el Señor no es en vano.
(1Corintios 15:58)


“…Sé fiel hasta la muerte,
y yo te daré la corona de la vida.”
(Apocalipsis 2:10c)


¡Dios lo bendiga!