miércoles, 25 de marzo de 2015

¡CYBER BENDICIÓN!

Texto Bíblico: 1 Pedro 3:8-9

Estoy escribiendo estas líneas en momentos que el mundo en el que vivimos pasa por una terrible crisis tanto en lo económico, como en lo social, moral, religioso, etc. Y si nos detenemos a leer el periódico, nos produce impotencia, tristeza, molestia, y hasta depresión el ver que las cosas no marchan como debieran, y que este mundo que Dios creó con tanto amor se hunde cada día más.

Pero, en lo personal, más me entristece el ver cómo muchos que dicen ser hijos de Dios, utilizan las redes sociales para todo, menos para ser bendición a sus respectivos contactos. Y cuando digo para TODO, me refiero a lo siguiente, por citar algunos ejemplos:

1. “Cristianos” que pelean entre sí, escribiéndose en sus muros sátiras y frases que humillan o denigran a otros.
2. “Cristianos” que utilizan las redes sociales para entablar relaciones que, a la larga, pueden poner en peligro sus hogares.
3. “Cristianos” que en lugar de restaurar al prójimo caído, utilizan sus muros para castigar a esas personas (con versículos bíblicos dedicados) porque no viven al “mismo nivel de santidad” de ellos.
4. “Cristianos” que se quejan por todo lo malo que les pasa y, utilizan sus muros para informarnos de todo lo que les sucede, incluidos sus más íntimos problemas.
5. “Cristianos” que actúan como si no tuviesen ninguna esperanza en sus vidas, de modo que sus frases son una invitación al suicidio colectivo.
6. “Cristianos” que ofenden, desde sus muros (y se escudan en que son en sus propios muros) las creencias de otros contactos, los ridiculizan y, si pueden, colocan fotografías que afectan las creencias de otros grupos religiosos.

Y la lista pudiera extenderse, del no buen comportamiento de estos llamados “cristianos”, que si no fuera, porque mi percepción y punto de vista de ser cristiano dista mucho de la de ellos, hace rato hubiera renegado de mi fe, si hubiera tomado como modelo de vida lo que ellos escriben y lo publican en el cyber espacio.

Amados hermanos en Cristo, nuestro mejor modelo de vida cristiana siempre debe ser Jesucristo (Hebreos 12: 2a). Recuerde que Él aprovechó cada minuto de su vida para ser un raudal de bendiciones. Aún en medio de su agonía en la cruz, tuvo palabras de consuelo, esperanza, perdón y salvación para los que lo rodeaban. ¿No debiéramos nosotros hacer lo mismo?

Así que, aprovechemos el enorme potencial del internet para predicar a Cristo, pero no con palabras, sino con hechos. No dejemos que el virus del desánimo, rencor, odio, indiferencia, tensiones de diversa índole, llenen nuestros corazones, porque recuerde: todo aquello que publicamos en las redes sociales, revela nuestro verdadero yo, sin importar si usted es o no líder en su iglesia. Toda publicación en internet refleja qué clase de cristianismo usted vive.

Saben mis hermanos, si todos los que nos llamamos hijos de Dios, y decimos que hemos sido transformados por el poder de Cristo, utilizáramos las redes sociales para mostrar (ya sea en frases o versículos) cómo Dios obra cada día en nuestras vidas, entonces, seríamos un imán para el resto del mundo, como un faro en alta mar, al que muchos querrían acudir para buscar una palabra de ayuda y de consuelo, para recibir una “cyber bendición”.

Finalmente, cada vez que abra su página en internet, recuerde cuántas bendiciones le ha dado Dios en este día, y compártalas con el resto de sus contactos; se sorprenderá de la cantidad de reacciones positivas, y cómo sus contactos visitarán su muro diariamente, en busca de una palabra de aliento, de ánimo, porque saben que su cyber muro es un lugar de descanso, y donde pueden recibir algo de Dios para sus vidas.

“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos,
 amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición,
 sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados
 para que heredaseis bendición.”
(1 Pedro 3: 8-9)

¡Dios lo bendiga!