jueves, 8 de noviembre de 2012

“CUESTIÓN DE FE…”


Texto Bíblico: Hebreos 11:1

Una maestra me comentó que hace unos días atrás se encontró en el parque con una adorable niñita de unos cuatros años de edad.
A la niñita le encantaba correr a toda velocidad con su tierno perrito, y dejando que el viento levante sus abundantes rizos dorados, ella y su mascota, se divertían sin parar.

No pasó mucho tiempo que la niñita se acercó a la maestra y se presentó de la siguiente manera:

Niña: ¡Hola!, te presento a mi perrito y a mi mejor amigo.
(La profesora saludó a la niña, al perrito, y…)

Profesora: Un gusto conocerlos, pero… ¿dónde está tu amigo?

Niña: está junto a mí. (Dijo la niña sonriendo y “señalando orgullosa a su amigo)

Profesora: (miró preocupada para todos lados) Este…no veo a tu amigo, ¿seguro que vino?

Niña: ¡Claro!, él está siempre conmigo. Si tú no lo ves es porque no tienes fe. Debes tener fe, cerrar bien los ojos, creer con todo tu corazón y podrás verlo como yo (y la niña cerraba bien sus ojitos y acotó lo siguiente)
Si no tienes fe, ¡nunca lo verás!

Así, la profesora comprendió que la niña le estaba hablando de su “amigo imaginario”.
Entonces, la maestra sonrió y le dijo:
- Pues, dale mis saludos a tu amigo…que pases bien, nos vemos otro día…
(La niña sonriendo se despidió y, acto seguido continuaron jugando: la niña, el perrito, y “su amigo”…)

¿Saben, estimados lectores?,  yo pensaba cómo serían en realidad nuestras vidas si pudiéramos sentir a diario la presencia de Jesucristo en nosotros, de modo que, con esa fe y convicción de un niño podamos presentar a los demás a Jesucristo, con tal claridad y seguridad que los demás puedan verlo reflejado en nuestras vidas.

Sólo necesitamos tener fe que Él vive, pues,  Él no es imaginario, que cada día camina junto a nosotros; que nos extiende su mano amorosa y misericordiosa como muestra de su eterna y sincera amistad hacia nosotros.

¿Cómo está su fe, estimado amigo?, ¿Cree que Dios existe?,  ¿Cree que Jesucristo es su mejor amigo?, ¿Puede sentir la presencia de Él en su vida?, ¿La gente que lo rodea puede ver a Cristo reflejado en usted?

Recuerde que:

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
 la convicción de lo que no se ve.”
(Hebreos 11:1)

 ¡Dios lo bendiga!