lunes, 11 de junio de 2012

“EL ABRAZO DIVINO”


Texto Bíblico: Salmo 91

Escuché el relato de una hermana quien daba testimonio de la protección Divina de la que fue objeto una noche que regresaba del trabajo a su hogar. Esta hermana, con lágrimas en los ojos detalló cómo sintió un “extraño” abrazo en el momento de mayor peligro, y al ver a su alrededor se dio cuenta que nadie había puesto su brazo sobre sus hombros. Fue en ese instante que ella comprendió que se trataba del “abrazo Divino”, aquel abrazo que nos permite sentirnos seguros y en paz en los momentos de mayor peligro.

Este testimonio me llevó a recordar las innumerables historias de la Biblia donde Dios, de diferentes maneras, protegió a sus hijos de muchos peligros. Incluso, hice memoria de algunos momentos en los que mi familia y yo fuimos librados de la boca del león.

Así, leyendo el Salmo 91 recordé a ese Padre Protector que promete abrazarnos cual ave a sus polluelos, y, analizando este texto encontré las respuestas que necesitaba por medio de las siguientes preguntas:

1. ¿Quién es ese amado Protector?
- Es un Dios Altísimo
- Es mi Esperanza
- Es Omnipotente
- Es mi Castillo
- Es mi Confianza

2. ¿Hasta dónde  llega su protección?
Él me libra:
- Del lazo del cazador
- De la peste destructora
- Del terror nocturno
- De saeta que vuele de día
- De pestilencia que ande en oscuridad
- De mortandad
- De multitud de enemigos
- De toda clase de mal
- De toda plaga

3. ¿Cuál es la condición para vivir bajo el abrazo del Divino Protector?
- Habitar al abrigo del Altísimo
- Dejarse cuidar bajo la cobertura de sus alas
- Poner a Jehová por nuestra habitación

4. ¿Cuáles son los beneficios de vivir bajo la protección de Dios?
- Miraré con mis ojos la recompensa de los que buscan mi mal
- Sus ángeles estarán cerca de mí, protegiéndome
- Mi pie no tropezará jamás
- Nada ni nadie podrá hacerme frente
- Pondrá en alto mi nombre
- Responderá mis oraciones
- Estará junto a mí en la angustia
- Me librará y glorificará
- Me dará larga vida
- Me mostrará su salvación

Apreciado lector, ¿este escrito ha traído a su memoria algún hecho de su vida en donde usted recibió un “abrazo Divino”?
Espero que esta corta reflexión sobre el Salmo 91 lo anime a buscar siempre la cobertura de Aquel que es poderoso para guardarlo, librarlo y socorrerlo oportunamente. Sólo debe invocar su Santo Nombre y Él promete responderle con un amoroso y poderoso “abrazo Divino”.

“Con sus plumas te cubrirá,
y  debajo de sus alas estarás seguro…”
(Salmo 91: 4a)



¡Dios lo bendiga!

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