Texto Bíblico: Juan 21:1-14
Leyendo Juan capítulo 21: 1-14,
meditaba en el episodio en que Jesús, ya resucitado, visitó a sus discípulos
mientras ellos pescaban o trataban de pescar algo para comer; y de esta
historia me llamó la atención el versículo 11 que dice que cuando Jesús les dijo
que echen las redes al mar, Pedro sacó la red llena de grandes peces, y aún
así, la red no se rompió.
Como todos sabemos, la figura del pescador
se relaciona también con la de los predicadores y con todo aquel que anuncia
las buenas nuevas de salvación. Y pensando en esto, meditaba que hay muchos
pastores que día tras día echan las redes de la Palabra de Dios al mar de este
mundo, y no pescan nada de calidad. Sus iglesias están aparentemente llenas,
pero pocas son las personas que han entrado a la red salvadora. La red que
echan estos pastores fácilmente se rompe, y los depredadores de este mundo
devoran a los recién convertidos.
Entonces, en su afán de que la red
salvadora no se les rompa, y mantener a los “nuevos” en sus iglesias, preparan
sermones light, y espectáculos para mantener a la audiencia entretenida, porque
temen que si comienzan a predicar la Palabra tal y como lo hizo Jesucristo, sus
iglesias se quedarán sin quórum.
Si observamos el versículo 3 vemos que
Simón Pedro y sus amigos decidieron ir solos a pescar, sin la ayuda del Señor,
y como consecuencia de ello pasaron toda las noche sin una pesca exitosa; sólo
cuando aparece Jesucristo y toma el control de la situación, es que el panorama
cambia, y obtienen tal cantidad de peces cual nunca habían pescado en toda su
vida.
La lección que Jesucristo quiso dejar
a sus discípulos y que indudablemente nos deja en la actualidad es que debemos
animarnos a echar la red salvadora del evangelio de Cristo, pero con la ayuda y
guía de Él, sólo así podremos ver cómo esta red comienza a llenarse de personas
necesitadas de Cristo, de personas que buscan la paz y seguridad que Dios puede
brindar a todo aquel que le busca de corazón, sin la preocupación de que esta
red se rompa.
El Señor nos dice en Lucas 5:10b: “No temas; desde ahora serás pescador de
hombres”, y ese “no temas” implica
que Dios tiene el control de toda la pesca, de modo que, si confiamos en Él y
pescamos junto a Él, podremos
experimentar lo que Pedro vivió en ese entonces: ¡una pesca exitosa, y una red
resistente!
“Subió Simón Pedro,
y sacó la red a tierra,
llena de grandes peces,
ciento cincuenta y tres;
y aun siendo tantos,
la red no se rompió”
(Juan
21: 11)
¡Dios lo bendiga!
Hermana Zolila Precioso Escrito Te Ha Dado El Senor Jesus Grande Y Verdadero. Este Mundo Esta LLeno De Lobos Disfrazados De pastores, Mas Dios Grande En Poder Hace Manifiesta Su Verdad. Recibe En Humildad Un Gran Abrazo, Sigue Conforme La Voluntad De Nuestro Senor Jesus Predicando El Evangelio De Verdad. Solo A Yeshua Hmashiaj Sea La Gloria Eterna Por Los Siglos Que Son Y Que Vendran Amen Y Amen.
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