sábado, 30 de julio de 2011

“PADRE, LA HORA HA LLEGADO…”

Texto Bíblico: Juan 17.
Estaba leyendo el capítulo 17 del evangelio según San Juan, y me llamó la atención la oración que Jesús pronuncia antes de ser entregado a las autoridades y morir en una cruz, porque no solamente se trata de una oración cargada de muchísima emoción, sino que en ella están resumidos los tres años de ministerio que Él tuvo en esta tierra; y no solamente eso, sino que según el contenido de esta oración, Jesucristo no desea que sea sólo de Él, sino que cada cristiano que se acerca al final de su tiempo pueda componer una oración similar, donde su vida de servicio se vea reflejada en cada palabra.
Hay 11 aspectos interesantes en esta bella oración que paso a compartirlos con ustedes, amables lectores, y son:
1. “Padre, la hora ha llegado”. Jn. 17: 1b
2.”Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti”. Jn. 17:3
3. “He acabado la obra que me diste…”. Jn. 17:4b
4. “He manifestado tu nombre a los hombres…”. Jn. 17:6
5. “Ahora han conocido…”. Jn. 17: 7
6. “…las palabra que me diste, les he dado”. Jn. 17:8
7. “Yo ruego por ellos”. Jn. 17: 9
8. “…guárdalos en tu nombre”. Jn. 17: 11b
9. “No ruego que los quites del mundo” Jn. 17:15
10. “Santifícalos en tu verdad”. Jn. 17:17
11. “Mas no ruego solamente por éstos” Jn.17:20.
Como leemos, este es el ejemplo de trabajo y servicio en esta tierra que Jesús nos dejó y el grado de comunión que tenía con su Padre Celestial, ya que con mucha emoción le pide que sean guardados del mal todos sus discípulos y también pide por todos aquellos que creerán en el evangelio, es decir, que esta oración no sólo se presenta en tiempo presente, sino que busca trascender y traspasar las barreras del tiempo, siempre mirando al futuro.
Al final de esta oración, Jesucristo ya no piensa en Él, sino en los otros; es decir, el Yo ya no existe, sino el Ellos, lo que demuestra su constante preocupación por los demás.
El capítulo 17 de Juan me dejó pensando en la importancia de cumplir el ministerio que Dios nos ha encargado a cada uno de nosotros, y no perder la comunión con nuestro Dios. Sólo así podremos elevar una hermosa oración, similar a la que nuestro amado Jesucristo pronunció a su Padre Eterno.
Yo, espero que al final de mis días pueda decir a mi Padre Celestial esta oración:
“Padre, mi hora ha llegado, mucha gente ha ganado
la vida eterna al conocerte a ti.
Acabé la obra que me diste y he manifestado
a los hombres tu Nombre,
de modo que ahora te conocen, pues,
tu Palabra ha sido dada.
Por lo tanto, yo ruego por ellos,
que en tu Nombre sean guardados.
No los quites de este mundo,
te ruego que los guardes de todo mal.
Santifícalos en tu verdad.
Y no ruego solamente por ellos,
sino por todos los que creerán en ti,
que asimismo sean llenos de tu amor;
ese amor eterno con el que tú me amaste.
Amén”
Estimado amigo, ¿podrá al final de sus días en este mundo componer también una oración similar a la del Señor Jesús?
¡Dios lo bendiga!

2 comentarios:

  1. Hermana Zoila Que La Paz Del Senor Jesus Inunde Cada Dia Tu Vida. Gracias senor Por Tu Gigante Amor. Hermoso Escrito.Recibe En Humildad Un Fuerte Abrazo, Bendiciones Derrame Siempre Dios En tu Vida. Gloria A Yeshua Hamashiaj Eternamente, Amen Y Amen.

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  2. busquen a dios nuestro padre porque el es nuestro salvador

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