miércoles, 6 de abril de 2011

“TODO LO QUE TENGO TE DOY”

Texto Bíblico: Marcos 12:44b
Leyendo el versículo 44 de Marcos capítulo 12, acerca de la viuda que dio a Dios todo lo que tenía, y que dice: “…de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento”. Vino a mi memoria el hermoso avivamiento que hace un par de meses tuvimos en nuestra iglesia, pues, Dios nos mostró un terreno para edificar allí su templo, y nos embarcamos en un acto de fe, ya que sólo teníamos la mitad del dinero y un mes para conseguir el resto y poder adquirir el terreno.


Amigos lectores, no se imaginan cómo muchos hermanos donaron importantes sumas de dinero. Muchas mujeres de nuestra congregación realizaron actividades para recaudar fondos; familias que se comprometían (y lo cumplieron) a donar parte de su sueldo para esta causa. Incluso hermanos en la fe del exterior, se unieron económicamente para ayudar a conseguir el terreno.


Pero la donación que más me impacto, fue la que hizo un joven, que una noche en un culto de oración y testimonios, dijo a los hermanos que estábamos en la iglesia, que Dios le había hablado y que sentía en su corazón donar todos sus ahorros para la compra del terreno para construir la casa para Dios. Y lo más interesante es que esta donación la hacía con mucho gozo y con la certeza que Dios se lo iba a devolver cuadruplicado.


De esta manera, los casos similares de donaciones se repetían. Y lo importante era que los que donaban el dinero no se preocupaban por el día de mañana; si tendrían o no qué comer, pues, su fe era tan grande que sabían que Dios no los iba a desamparar.


Y así ha sido, cada lunes de oración y testimonios, estos hermanos se paran a testificar y a compartir cómo Dios los ha bendecido; nunca les ha faltado un plato de comida, y lo más maravilloso es que he visto en ellos y sus familias un crecimiento espiritual enorme, el mismo que ha hecho que nuestra iglesia cada día se fortalezca más en el Señor.


Estimado amigo, nunca olvide que las bendiciones de Dios son ilimitadas, Dios nunca nos da ni nos dará todo lo que tiene, pues, sus bondades no tienen límite. Pero, como nosotros somos seres limitados, no somos Dios, Él espera que le demos toda nuestra capacidad, todo nuestro talento, toda nuestra vida para el servicio a Él. Y no debemos preocuparnos si al dar todo lo que tenemos vamos a padecer necesidad, pues, Dios que es un ser infinito siempre estará dispuesto a llenar nuestras vidas con nuevas y mayores bendiciones, suficientes para nosotros, nuestras familias y para compartir con el que padece necesidad.


Para terminar quiero compartirles el coro de un hermoso Himno que cantamos en nuestras iglesias evangélicas, y que espero sea de bendición para todos ustedes.



“Cuando combatido por la adversidad”


Coro:

“¡Bendiciones, cuántas tienes ya!

¡Bendiciones, Dios te manda más;

Bendiciones, te sorprenderás

Cuando veas lo que Dios por ti hará.”



¡Dios lo bendiga!




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