miércoles, 4 de noviembre de 2009

“¡EL MEJOR CIRUJANO!”

Texto Bíblico: Juan 14:27
Estimados lectores, aprovecho este espacio para compartir con ustedes el testimonio de lo que sucedió el día que sometieron a una cirugía a mi mamá.

Como todos sabemos, una cirugía siempre nos llena de temores; el solo hecho de escuchar la fecha, día y hora, hace que nos pongamos a meditar si saldremos con vida o no de la misma.

Pues, esto es lo que pasaba por mi mente cuando supe la fecha exacta en que mi mamá sería intervenida quirúrgicamente. Un día antes tuvimos una reunión entre mi hermana, mi padre y yo, para, entre otras cosas, encomendar a mi mamá en las manos de Dios. Como ser humano que soy, confieso que no pude dormir, pues, en mi mente persistía la hora de ingreso al quirófano de mi madre. Entonces, decidí, ya al clarear la mañana, pedirle a Dios que me diera a mí y a toda mi familia la paz que necesitábamos para enfrentar todo lo que vendría en ese día.

Así, a primera hora de la mañana mi mamá ya estaba internada en el hospital, y a las pocas horas era ingresada en el quirófano….

Durante el tiempo que nos tocó esperar la conclusión de la cirugía, así como en la sala de recuperación, pude sentir una paz que sobrepasó todo mi entendimiento. Aun cuando veía el ir y venir de los pacientes que ingresaban de emergencia al quirófano; familiares derramando lágrimas de desesperación; yo me sentía muy tranquila, pues, Dios había respondido mi oración y me llenó de su paz. Incluso, sucedió que mientras mi papá estaba esperando en la sala del hospital, se quedó profundamente dormido y su rostro irradiaba tranquilidad. Lo que me recordó a Jesucristo durmiendo tranquilo en medio de la tempestad.
(Marcos 4:35-40)

Estoy segura que muchos de los familiares en espera se habrán dicho: ¡cómo es posible que puedan estar tan tranquilos en momentos como éstos! Y la respuesta es muy sencilla, nosotros entregamos a mi mamá en las manos del mejor cirujano, Aquel que puede realizar las cirugías más complicadas y terminarlas con éxito. Ese cirujano es Dios.

Amigos y hermanos en la fe de Jesucristo, ese día aprendí que: cuando dejamos que Él tome el control de todo lo relacionado con nuestras vidas, podemos vivir confiados en Sus tranquilizadoras promesas. Y si nos falta fe, podemos pedírsela para que Él nos la dé en abundancia, con la seguridad que nos escuchará y afirmará nuestros pasos, como lo fue en mi caso.

Actualmente, mi mamá está de vuelta con nosotros, agradecida a Dios por permitirle continuar junto a su familia y en el ministerio que Dios le ha dado junto a mi padre.

Amigo(a) que ha leído estas líneas, le animo a que permita que el mejor Médico de este mundo realice la cirugía que usted necesita en su corazón, para que Él se encargue de sacar todo aquello que daña su salud espiritual. Entréguese en sus manos y tenga la seguridad que cuando despierte, Él habrá hecho de usted una persona nueva, con un corazón distinto, lleno del gozo y de la paz que sólo en Jesucristo su Hijo usted puede hallar.
“La paz os dejo, mi paz os doy;
Yo no os la doy como el mundo la da.
No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
(Juan 14:27)
¡Dios lo bendiga!

3 comentarios:

  1. Que bueno es saber que su mamá está bien después de la intervención quirúrgica. Y es cierto, en momentos tan difíciles como la enfermedad de un familiar, no es fácil estar tranquilo, pero, como a dicho en su testimonio, sólo Dios puede darnos de su paz para que podamos estar completamente confiados en que Él siempre obrará todo para nuestro bien. Que Dios le bendiga, y saludos a su mamá.

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  2. Dice uno de mis versículos preferidos:
    (Is 26:3) Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
    Dios es muy fiel!
    Saludos, DTB =)

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  3. Muy lindo blog Zoila.
    Dios te bendice.

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