jueves, 25 de abril de 2019

¡A LA MEDIDA!


Texto Bíblico: Efesios 4:13

Hoy en día la moda ha dado diversos giros ya que hay modelos de ropa para todos los gustos. Así tenemos: vestimentas muy largas, cortas, anchas donde la silueta no se ve, o tan estrechas que no deja nada a la imaginación.

Es por esto que, cuando vamos a un almacén a comprar una prenda de vestir, procuramos probárnosla para estar seguros que nos queda a la medida y al gusto personal. Pero, a cuántos de nosotros nos ha pasado que al ponernos una prenda esta no nos queda aun cuando la etiqueta dice que es la medida correcta…

Saben amigos, este tema de la moda y la búsqueda de la vestimenta que nos quede ¨a la medida¨, me recuerda a la vida cristiana ya que sin la medida exacta y perfecta la vestimenta de ¨cristianos¨ nos hace ver muy mal ante los demás.

Así, tenemos ¨cristianos¨ que en realidad viven el cristianismo a su manera, por esto su vestimenta lleva la etiqueta de: hipócritas, liberales, legalistas, llenos de falsa piedad, egoístas, que viven según sus propios conceptos e interpretaciones erróneas de la Biblia.

Hoy en día es muy común ver este tipo de vestimentas cuyo modelo se aleja tremendamente de lo que Jesucristo predicaba mientras estuvo en este mundo.

Cristo en su Palabra nos habla que debemos ser ¨la sal de la tierra¨ (Mateo 5:13), y con esto se refiere a que nuestro andar y hablar deben ser espirituales para que el mensaje del evangelio no se estropee con nuestra mala sazón. Es por esta razón que hay mal llamados cristianos a los que la vestimenta de hijos de Dios les queda muy grande.

Por el contrario, cuando vivimos el verdadero cristianismo, tal y como Cristo lo vivió en este mundo, entonces, esta vestimenta se ve perfecta en nuestro ser y todos los demás pueden ver la armonía entre lo que decimos y hacemos. Todo nos queda perfecto, es más, no necesitamos hablar ya que nuestro vivir delata quiénes somos.

Y esta medida justa nos da la llenura del Espíritu Santo, por esto los demás pueden ver en nuestras vidas que hay frutos espirituales (Gálatas 5:22) que glorifican y honran a Dios.

Amigos, dejemos que Dios actúe en nuestras vidas y que limpie por medio de la sangre preciosa de su Hijo Jesucristo aquello que nos hace ver mal ante los demás.

Ya no viva el evangelio de Cristo ¨a su manera¨. El evangelio a nuestra manera nunca estará en perfecta armonía con Dios, ya que sólo Él sabe lo que es mejor para cada uno de sus hijos.

Recuerde: Cristo es el único que por medio de su Espíritu bendito nos puede proporcionar la vestimenta perfecta, la que nos queda y quedará siempre ¡a la medida!


¨hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe
 y del conocimiento del Hijo de Dios, 
a un varón perfecto, 
a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo¨
(Efesios 4:13)


¡Dios lo bendiga!






miércoles, 6 de marzo de 2019

EL GOZO DEL SEÑOR


Texto Bíblico: 1 Tesalonicenses 5:16


Hace un tiempo atrás conversé con un hermano en la fe y, entre otras cosas, me dijo que no se sentía limpio delante de Dios debido a su pasado, y por esto,  no sentía libertad espiritual a la hora de alabar a Dios…

Su situación me recordó al salmista David cuando pecó contra Dios. El rey David en el Salmo 32:4 nos describe cómo era su estado anímico. Aquí relata que su salud física y emocional se quebrantó, pero, cuando confesó su pecado a Dios, Él obró liberación en su alma y el gozo del Señor entró en su corazón convirtiéndose en su fortaleza. No en vano es autor de algunos bellos Salmos de alabanza a Dios donde la esencia de los mismos es el gozo que viene de lo alto.

Amigo lector, Dios desea que su gozo esté cada día en su corazón por esto, es necesario que hoy le confiese sus pecados, pero de manera puntual, mencionando el nombre que corresponde a cada pecado. No le diga al Señor: “Dios, tú sabes cuáles son mis pecados…”. Dígale a Dios; “Padre, he pecado contra ti porque he hecho esto, y aquello.” Es allí donde Dios limpiará su corazón de todos sus pecados cometidos. Y, estoy segura que una vez confesados sus pecados, podrá sentir el gozo del Señor llenando todo su ser de manera que, con el gozo de Él siendo su fortaleza, usted podrá:

1)      Cantar con libertad a Dios con la seguridad que su alabanza subirá como olor fragante ante su santa presencia. (2 Co. 2:15a)
2)      Podrá orar, ya que la Palabra de Dios dice que “la oración del justo puede mucho”, y eso sólo puede darse cuando hay perdón de pecados. La barrera que lo separaba con Dios se derribará y sus oraciones serán escuchadas y respondidas. (Stg. 5:16b)
3)      Podrá testificar, pues, si ha sido perdonado y salvado por Cristo entonces, tendrá autoridad espiritual para hablar a otros y contarles cuán grandes cosas Dios ha hecho en su vida.(Mr. 5:19)

Como podemos ver, arrepentirnos, confesar y apartarnos de nuestros pecados  trae bendiciones espirituales inmensas para nuestras vidas. El apóstol Pablo conocía perfectamente esta realidad, por esto animaba a los hermanos y les decía: “Estad siempre gozosos” (1Ts. 5:16).

Finalmente, quisiera compartirles un coro muy antiguo cuya letra, es mi deseo, se convierta en una realidad para usted así como lo ha sido para mí y para muchos hermanos en la fe cuyas vidas han sido transformadas por el potente mensaje del evangelio que nos dejó Jesucristo en su paso por este mundo.

El gozo del Señor
El gozo del Señor mi fortaleza es,
Y su gozo sin medida Él me da.
Si tienes ese gozo, puedes tú cantar,
Si tienes ese gozo, puedes tú orar,
Si tienes ese gozo, puedes tú testificar
Y su gozo sin medida Él me da.


¡Dios lo bendiga!


viernes, 28 de diciembre de 2018

¡RESISTAMOS!


Texto Bíblico: 1 Corintios 10:13

Cuando de huir de las tentaciones humanas se trata, la historia de José en Egipto nos deja lecciones de vida que valen la pena revisar.

Primera lección: toda tentación que nos sobrevenga es humana, viene de nuestra propia concupiscencia y no proviene de Dios porque Él es santo.
Cuando José trabajó como esclavo en la casa de Potifar, su esposa lo tentó proponiéndole que se acostara con ella como era costumbre entre la gente poderosa de esos tiempos. Hoy en día también hay mucha gente que recibe este tipo de propuestas por parte de sus superiores, por lo tanto, las tentaciones traspasan las barreras del tiempo.

Segunda lección: los hijos de Dios tenemos una ventaja que no la tienen los demás, y es que la Biblia nos hace la promesa que Dios será fiel y nos protegerá de las tentaciones. A José, Dios en su misericordia, puso temor en su corazón y le dio dominio propio para no caer en la tentación de la fornicación, sino que su temor a Dios lo llevó a huir rápidamente del lugar donde la esposa de su jefe lo asediaba.

Tercera lección: A veces el rechazar una tentación puede traernos una época de tribulación como: perder el trabajo, calumnias, la cárcel, etc. José pasó por todo esto pero, en medio de todas estas circunstancias adversas, Dios estuvo a su lado fortaleciéndolo para que no se desanime ya que la tentación nunca será mayor a lo que nuestro ser pueda soportar por la gracia de Dios.

Cuarta lección: Dios siempre nos muestra una puerta de escape para que, en medio de las tribulaciones, podamos tener un tiempo de paz, gozo y confianza en las promesas de Dios. José en la cárcel llegó a ser el administrador de la misma, y esto le permitió tener privilegios y formarse espiritualmente para la enorme misión que Dios le tenía preparada una vez que saliera de la cárcel. Nosotros debemos estar atentos para ver las salidas que Dios nos da, que pueden ser: versículos de la Biblia, la letra de un cántico, consejos de los que nos rodean, circunstancias específicas, etc.

Cuando Cristo murió por todos los pecadores de este mundo, allí en el Calvario nos mostró la puerta de escape más poderosa para poder soportar las tribulaciones y huir de las diversas tentaciones. Jesús, en medio de esas circunstancias adversas: insultos, calumnias, sentencia injusta, burlas, palabras que hacían dudar su procedencia divina, dolor corporal y agonía; en medio de todo eso, fijó su mirada en su Padre Celestial hasta su último aliento. Esta fue su puerta de escape para ser fiel al llamado y misión que su Padre le había encomendado.

Amigo, sea fiel al Señor, fije su mirada en Aquel que entregó su vida por usted y por mí y que usó todos los recursos espirituales que su Padre le había dado para vencer toda tentación. No cerremos nuestros sentidos a la puerta de escape que Dios nos da, recuerde que:

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana;
 pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente con la tentación la salida, 
para que podáis soportar.”(1 Corintios 10:13)


¡Dios lo bendiga!




martes, 20 de noviembre de 2018

QUE TU FE NO FALTE


Texto Bíblico: Lucas 22:32

Uno de los pasajes bíblicos que más me conmueve es el de Lucas 22:31-32 porque aquí se presenta un dramático diálogo entre Jesús y su discípulo Pedro. Jesús le dice a Pedro que lo negará tres veces cuando lo entreguen a las autoridades, y Pedro le asegura que por Él iría hasta la misma muerte, dando a entender cuánto amaba a su maestro.

Pero, la parte más conmovedora es cuando el Señor Jesús le confiesa que ya ha rogado al Padre Celestial para que su fe no falte, porque Él sabía que Pedro necesitaba entender lo siguiente:

1.      Que tu fe no falte en esos momentos, porque sé que eres un ser humano proclive a pecar y, en esta tentación en la que caerás, tu fe se puede  debilitar.
2.      Que tu fe no falte en esos momentos, porque en esa condición espiritual lamentable en la que caerás, no sabrás a dónde acudir, y no quiero que pierdas la fe en Dios a quien sí puedes acudir.
3.      Que tu fe no falte en esos momentos, porque ella será el empuje que necesitarás para restaurarte y regresar a los brazos del Salvador.
4.      Que tu fe no falte para que, cuando regreses al redil, esa fe que fue probada con fuego, sea la misma fe que confirme y fortalezca a los otros hermanos en la fe que pasarán por situaciones similares a la tuya.

Estas son cuatro verdades que encierra esta oración que Jesucristo hizo por Pedro. Y quiero insistir en que lo importante de esta historia no es que el diablo haya tenido victoria sobre Pedro, al lograr que éste negara al maestro tal y como Jesús lo predijo; lo más importante es que la oración que hizo Jesucristo a su Padre Celestial, en favor de Pedro, se cumplió. Y fue este discípulo quien habiendo sido confirmado en su fe, se convirtió en uno de los más grandes seguidores y predicadores de la Palabra hasta que el Señor lo llamó a su presencia. ¡Esta es la verdadera victoria! No su caída; sino su fe fortalecida.

Y amigo, le tengo una excelente noticia: esta petición que siglos atrás Jesucristo hiciera por su discípulo, es la misma que día tras día Él hace por usted y por mí.

Así que, fortalézcase en el Señor y anímese con esta gran verdad. Jesucristo no nos prometió que no seríamos tentados en este mundo; pero, sí nos prometió acompañarnos hasta el fin del mundo rogando cada día por nosotros.

Por esto, cobre ánimo vuestro ser, no se detenga y haga de esta hermosa petición, que hiciera Jesucristo por su discípulo,  su petición personal para sostener en oración a otros hermanos en la fe que pasan por situaciones difíciles.

Así, dígale a su hermano en Cristo:
¡Adelante hermano, levántate!
“…yo he rogado por ti, que tu fe no falte”
(Lucas 22:32a)


¡Dios los bendiga!


lunes, 3 de septiembre de 2018

CURRICULUM VITAE


Texto Bíblico: Romanos 15

Vivimos una época en la que debemos elaborar nuestro currículum vitae ya sea para encontrar una plaza de trabajo o, porque en nuestros lugares de trabajo nos solicitan una actualización del mismo.

En la web ofrecen una diversidad de formatos para así dar una mejor imagen en el puesto que deseamos aplicar, incluso, en las empresas o centros educativos saben ofrecer sus propios formatos, listos para ser llenados con nuestra experiencia académica.

Pero, allí no queda todo, ya que una vez encontrado el formato ideal, debemos armarnos de paciencia y hacer uso de nuestra buena memoria para no dejar en el olvido ningún aspecto académico o experiencial que nos permita ganar puntos ante los futuros jefes. Una vez enviada la carpeta al lugar donde apliquemos, un grupo de expertos revisará muchísimos perfiles y, sólo ingresarán aquellos que signifiquen un aporte valioso para la empresa, centro educativo, etc.

Recordando esta experiencia personal de enviar curriculum vitae para aplicar a un puesto laboral, me di cuenta que ningún formato de los que he llenado incluye un apartado para las cualidades personales del aplicante. ¿Acaso no son importantes?, ¿son irrelevantes?, ¿no entran en la experiencia de vida y academia del trabajador?

Así, llegando a Romanos capítulo 15, observo cómo el apóstol Pablo menciona algunas cualidades de Dios, elaborando un curriculum vitae de Él muy interesante. De esta manera, Pablo habla de un Dios de: paciencia, consolación, esperanza y paz. Este es un currículum que puede parecer muy breve, poco atractivo pero, es extremadamente importante para la vida del cristiano.

Sólo pensemos cuántas veces en nuestro trabajo hemos necesitado de la paciencia para relacionarnos con los demás; cuántas veces hemos consolado y llenado de esperanza en nuestro entorno laboral; cuántas veces hemos sido agentes de paz en medio de conflictos laborales.

Si bien es cierto, que en los formatos de currículum vitae no hay un espacio para estos aspectos espirituales; pero, si como hijos de Dios queremos ser realmente útiles en nuestros puestos de trabajo, debemos clamar a Él para que cada día esas cualidades divinas llenen nuestras mentes y corazones.
Así, nuestro currículum podrá llevar de manera implícita lo siguiente:
1.      La paciencia, para relacionarnos bien con los colegas, así como Dios tiene paciencia con nosotros.
2.      La consolación, para consolar a otros de la manera que Cristo nos consuela en nuestras tribulaciones.
3.      La esperanza, para fortalecer y dar ánimo en Cristo y no desmayar en las actividades que se nos asignan.
4.      La paz, para aplicarlas en medio de los conflictos laborales, tan comunes hoy en día.

Finalmente, procuremos que estas cualidades divinas sean las que primen en nuestras vidas, ya que las mismas son las que darán valor y sustento a nuestra experiencia laboral y preparación académica.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, 
y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, 
para instruir en justicia,  a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, 
enteramente preparado para toda buena obra.”
(2 Timoteo 3:16-17)

¡Dios lo bendiga!




jueves, 5 de julio de 2018

EL DIOS REDES SOCIALES…


Texto Bíblico: Éxodo 20:3

“No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3)
He decidido escribir sobre este dios que hoy en día es muy venerado, incluso, por personas que profesan la fe en Cristo Jesús ya que, de un momento a otro, los muros de no pocos creyentes se están convirtiendo en verdaderos altares a este dios.

Las redes sociales en sí son maravillosas cuando las usamos para conectarnos con familiares y amigos cuya distancia geográfica nos separa y hace difícil que nos veamos con regularidad. Cuánta alegría nos da poder compartir con nuestros contactos excelentes noticias ya sean en el ámbito personal, académico o profesional.
Pero cuán decepcionante e incómodo se torna el abrir nuestros muros en la red social que visitamos y observar que los contactos desnudan todos sus pensamientos, publican situaciones personales que no deberían ser expuestas en público, suben fotos sin ningún pudor, etc.

De esta manera, todos nos enteramos que algunos de nuestros contactos son: imprudentes, ociosos, calumniadores, depresivos, obsesivos, celópatas, hipocondríacos, neuróticos, irascibles, mentirosos, y la lista va en aumento…

Amigo lector, el problema radica en que hemos convertido a las redes sociales en un dios al que le contamos todo. Le confiamos hasta lo mínimo de nuestras vidas sin tomar asunto que este “dios redes sociales” no es confidente suyo ni mío; al contrario, lo pone todo al descubierto.
“El dios redes sociales” no da solución a nuestros problemas; los complica más. “El dios redes sociales” no responde nuestras oraciones, se mantiene en silencio aumentando nuestra angustia porque ellas no son respondidas.

“El dios redes sociales” puede destruir nuestros hogares, porque no ofrece terapia alguna para unir, al contrario, si no actuamos sensatamente, inicia relaciones “amistosas” de las que podemos arrepentirnos porque terminan destruyendo nuestros hogares y nuestras vidas.

Y al final, lo único que sucedió, es que “el dios redes sociales”, te captó de tal manera que logra su máximo fin: que seas un adicto más de las redes sociales ya que, cuando te das cuenta, has pasado largas horas en este sitio de internet.

Así, si en lugar de poner nuestra mirada en este dios, la pusiéramos en el único Dios vivo y verdadero: Jehová, nuestras páginas personales se convertirían en un oasis donde muchos acudirían para recibir una palabra de aliento, consuelo y esperanza.

Si decimos que Dios ha transformado nuestras vidas, entonces, demostremos con acciones que incluyan las redes sociales, que servimos al Dios vivo y verdadero, demostremos que para nosotros, las redes sociales son sólo un medio para contarles a todos ¡cuán grandes cosas Dios ha hecho en nuestras vidas!

Finalmente, no nos olvidemos que Jehová nuestro único Dios es:
1.      Nuestro mejor confidente
2.      El que resuelve nuestros problemas
3.      El que responde nuestras oraciones
4.      El que fortalece nuestros lazos familiares
5.      El que nos hace verdaderamente libres
6.      El que nos salva eternamente

“Los que teméis a Jehová,
confiad en Jehová;
El es vuestra ayuda
y vuestro escudo.
(Salmos 115:11)


¡Dios los bendiga!



miércoles, 25 de abril de 2018

LOS DOS TRAIDORES


Texto Bíblico: Mateo 26:75; 27:5

Muchas veces había leído los capítulos 26 y 27 de Mateo, donde las Sagradas Escrituras nos narran lo que hicieron los dos discípulos de Cristo. Simón Pedro y Judas Iscariote, cuando Jesús fue entregado para morir en la cruz.

Quisiera detenerme en estas dos historias porque, si bien es cierto, hay similitudes, pero, en el desenlace está la clave para sacar grandes lecciones para nuestra vida cristiana.

Si nos enfocamos en las dos historias, podemos leer que tanto Pedro como Judas, cometieron un pecado muy grande: la traición; Judas cometió traición al entregar a Jesús y, Pedro también cometió traición al negar  tres veces a Jesucristo.
La falta de fidelidad y deslealtad fueron el común denominador de estos dos discípulos. Judas traicionó a Jesús por dinero; Pedro lo traicionó por miedo a ser arrestado.

Asimismo, la Biblia nos enseña que tanto Pedro como Judas, una vez que abrieron sus ojos espirituales y se dieron cuenta del gran pecado que habían cometido contra Dios y su hijo  Jesucristo, sintieron el peso de la culpa y entraron en inmensa tristeza.

Mas, aquí no termina la historia, pues, lo que a mí me impacta es que los dos discípulos tuvieron la misma oportunidad de recibir la misericordia y el perdón de Dios, pero sólo uno decidió mirar a Cristo, sólo uno volvió a los brazos del Señor y se dejó restaurar para así, cumplir la misión que Él les había encomendado en la tierra.

Como todos conocemos por la Biblia, a Judas el peso de la culpa por su pecado lo abrumó de tal manera que no le permitió ver a Jesucristo como su Salvador personal, por esto se quitó la vida, porque creía que nadie podía otorgarle el perdón por su gran traición. Por el contrario, Pedro fue a reunirse junto a sus compañeros discípulos y, esperó en oración hasta que el Señor se manifestó a ellos por última vez en la tierra.

Amigos lectores, estas dos historias son similares a las que hoy en día vivimos. Existen muchos traidores del Señor, seguidores de Cristo que con sus pecados traicionan y niegan la fe; pero, gracias al sacrificio de Cristo en la cruz, pueden alcanzar el perdón de sus pecados. Gracias a ese sacrificio tenemos la oportunidad de enmendar nuestras vidas y ponerlas al servicio de Dios como lo hizo Pedro.

¿Siente usted que ha traicionado a su Dios y Señor?, ¿siente que el peso de su culpa lo abruma?, ¿cree que su pecado- traición no tiene perdón?

Si ha llegado a este punto de la lectura, le pido que siga el ejemplo de Pedro quien se dejó salvar, santificar y restaurar por el Señor cuando decidió mirar a Cristo y, entregar el peso de su pecado a Aquel que tiene el poder para liberar de todo mal a todo el que lo busca con fe.

No siga el ejemplo de Judas, quien habiendo estado tan cerca del Maestro, no miró a Jesús crucificado y, decidió tomar el fatal camino del suicidio, el mismo que ese resume en una sola frase: muerte eterna…

“Porque el Hijo del Hombre vino 
a buscar y a salvar lo que se había perdido.”
(Lucas 19:10)

¡Dios lo bendiga!




domingo, 18 de febrero de 2018

¿ESCLAVO O LIBRE?


Texto Bíblico: Juan 8:36

´´…si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. ´´

Cuán hermosa realidad encierra este versículo para el cristiano que ha sido restaurado y lavado por la sangre preciosa de Cristo. Cuántas veces nos hemos emocionado ante esta poderosa Palabra y la hemos compartido con todo el que ha necesitado ser libre del pecado.

Sin embargo, cuán poco demostramos con nuestras vidas que creemos firmemente en esta verdad; por el contrario, negamos la eficacia del sacrificio de Cristo cuando no alejamos, radicalmente, el pecado en nuestras vidas.

Y es que, hay asistentes en nuestras iglesias que, en lo secreto de sus vidas, siguen siendo esclavos del pecado porque no dejan de practicarlo.

En este punto, vale la pena que recordemos qué encierra el versículo de Juan 8:36: Dios envió a su único Hijo para que muera por todos nosotros, por cada pecado que el mundo cometió, para que haya victoria sobre el pecado, victoria sobre la muerte eterna y, por ende, seamos libres y no esclavos del pecado.

Y, si decimos que esto es una realidad en nuestras vidas, ¿por qué seguimos siendo esclavos del pecado del que Cristo ya nos libertó?

Cuando insistimos en pecar, estamos diciendo que:
1.       El sacrificio de Cristo no es suficiente
2.       Cristo no liberta del pecado
3.       La sangre de Cristo no limpia del pecado

Amigo lector, si bien es cierto que Dios salva y liberta del pecado, pero en nosotros está dar el paso de fe y, con nuestras acciones, hacer efectivo el sacrificio de Cristo. No podemos esperar completa liberación si no nos esforzamos y, decidimos en firme alejarnos del pecado.

Por esto, debemos dejar de coquetear con el pecado. Pidamos a Dios que nos dé esa fuerza de voluntad que necesitamos para decir NO al pecado. No juguemos con la Gracia de Dios que se manifiesta en inmensa misericordia para con nuestras vidas, y no pisoteemos el sacrificio de amor de Cristo por nosotros.

Finalmente, deseo que los días que nos restan los completemos en santidad, viviendo bajo la voluntad de Dios, siendo verdaderamente libres, para que nuestros días no sean acortados por Él debido a nuestra insistencia en transitar por el camino del pecado.


“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, 
y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
(Gálatas 5:1)


¡Dios lo bendiga!




miércoles, 27 de diciembre de 2017

¡NECESITAMOS TU TOQUE, SEÑOR!

Texto Bíblico: Mateo 8:14-15

Hace un tiempo atrás conversé con una madre cuya hija estaba pasando por una crisis en su salud. Esta madre me contó que cuando el médico le envió la medicina que su hija necesitaba, esas pastillas comenzaron a afectar otra parte de su cuerpo. Lamentablemente, la medicina no podía suspenderse porque era lo que ella necesitaba para el mal mayor que su hija tenía.

Entonces, esta madre me contó que, ante esta situación de impotencia, ella clamó a Dios por su hija diciendo lo siguiente: “Señor, hemos acudido al médico indicado, él ha prescrito la medicina que mi hija necesita, pero, ahora ella tiene efectos secundarios por esa medicina. Padre amado, necesitamos que tu Hijo Jesucristo se manifieste con su toque milagroso para que detenga esos efectos secundarios y mi hija pueda continuar con el tratamiento que su cuerpo necesita…”

A partir de esa noche, su hija pudo dormir tranquila (me comentaba esta madre), pudo continuar con su tratamiento sin los estragos de efecto secundario alguno. El Señor había hecho su obra, había tocado el cuerpo de su hija, y esta madre daba gloria a Dios por ello.

Este hermoso testimonio de esta madre cristiana, me recordó cuánto nosotros necesitamos del “toque” amoroso, misericordioso, salvador y sanador de nuestro amado Jesucristo. Sólo piense, amigo lector, que si no fuera por Su toque misericordioso, no hubiéramos salido de la esclavitud del pecado.

¿Cuántas veces en este año, usted recibió malos tratos de otros, y su corazón fue herido por esas acciones? Recuerde, el toque de nuestro Señor lo llenó de su amor para que no se llene de odio y no busque venganza.

¿Cuántas enfermedades soportó su cuerpo este año? Recuerde, sólo el Su toque sanador  hizo posible que usted recobrara la salud y volviera a estar en pie.

¿Cuántas veces usted sintió que le falló al Señor en acción o pensamiento? Recuerde, Su toque misericordioso le dio la gracia y fortaleza que usted necesitó para seguir adelante y no desanimarse en su andar cristiano.

Como podemos ver, necesitamos ese “toque” especial para seguir adelante, puestos los ojos en Jesucristo.
Finalmente, ¿Sintió este año el toque especial de nuestro amado Señor en su vida?, ¿Puede enumerar esos especiales momentos? Estoy segura que no puede enumerarlos, porque yo tampoco puedo hacerlo, ya que son innumerables y, es esta imposibilidad de cuantificar el toque de mi Salvador que me llena de gozo y, es este mismo gozo, el que yo deseo que usted tenga hoy, y siempre.

Me ha tocado (Himno)
Coro: “Me ha tocado, sí me ha tocado,
Y ahora sé que el Salvador.
Salva, sana y viene por mí.
Me ha tocado Cristo el Señor.”

¡Dios lo bendiga!



jueves, 12 de octubre de 2017

NO ME OLVIDEN…

Texto Bíblico: Santiago 5:15b

La otra noche escuché a una anciana que decía que las oraciones por otros son para que no nos olvidemos de los demás…

Esta sencilla frase me dejó pensando, porque aunque pareciera no tener mayor contenido, en realidad encierra algunas verdades bíblicas que deben ser aplicadas por el cristiano contemporáneo.
Así, en la Biblia, tenemos algunos casos de hombres de Dios que se acordaron de amigos, parientes, conocidos, iglesias y de sus pueblos en sus oraciones personales.

Tenemos el caso de los profetas del Antiguo Testamento que usaban sus oraciones para clamar a Dios por la liberación del pueblo de Israel cada vez que éste era invadido por los enemigos. El patriarca Job oraba cada día por la santidad de sus hijos, pues, le preocupaba la vida espiritual de ellos.

Ya en el Nuevo Testamento Jesucristo nos dio muchos ejemplos en que elevó oraciones a su Padre por otros; pero, el momento de oración más hermoso fue cuando, en sus últimas horas de vida, pidió a su Padre que guardara a sus discípulos del mal de este mundo, y no sólo a ellos, sino a todos los que habrían de ser salvos, ya que él en persona no estaría más con ellos, pues, su tiempo en la tierra se estaba acabando.

Y, no podemos olvidarnos del apóstol Pablo que en cada una de sus cartas dedicadas a las iglesias que fundaba, elevaba fervientes oraciones para que Dios las fortaleciera en medio de las pruebas, alentándolas de esta manera a seguir fieles hasta el fin.
Como pueden ver, apreciados hermanos en la fe de Jesucristo, las oraciones son: el sostén diario que los cristianos necesitamos, son el clamor para que los hombres se conviertan a Cristo, son el mejor recurso para no olvidarnos de todos nuestros allegados, sin importar la distancia, porque lo mejor de todo es que la oración no conoce barreras y, si es sincera y en la voluntad de Dios, subirá como olor fragante ante Su presencia, y será contestada en el momento preciso.

¿Cómo está usted en esta actividad espiritual que es la oración? ¿Aprovecha este momento para clamar por sus familiares, amigos, conocidos, por la iglesia, por todo el mundo?

Recuerde que ¡todos necesitamos de la oración! aún aquellas personas que tuvieron un fugaz encuentro con nosotros; ellos también necesitan ese soporte espiritual. No nos olvidemos que siempre habrá alguien que nos recuerda y clama a Dios por nuestras necesidades en sus oraciones diarias. Por esto, retribuyamos las oraciones que otros hacen por nosotros, acordándonos diariamente, en nuestras oraciones personales,  y clamando por cada uno de ellos.

No en vano la Palabra del Señor dice:

“La oración eficaz del justo
puede mucho”

(Santiago 5:15b)


¡Dios lo bendiga!


miércoles, 12 de julio de 2017

¡CAMBIO TOTAL!

Texto Bíblico: Lucas 8:26-39

Conozco a un hermano en la fe de Jesucristo que hace más de un año su vida tocó lo más hondo que puede llegar un ser humano por el vicio de las drogas. Esta persona perdió su familia, un lugar donde dormir, su trabajo, incluso llegó a vivir junto a otro grupo de drogadictos quienes, para obtener su dosis diaria de droga hacían toda clase de actos delictivos.

Pero, quién creyera que ahora este hermano en la fe, con su vida nos demuestra el poder salvador y restaurador que puede darnos Jesucristo. Y es que cuando Cristo lava nuestros pecados con su sangre preciosa, todos nuestros pecados quedan borrados y obtenemos una nueva vida.

Nueva vida que permite que los que nos rodean vean en nosotros un cambio total que empieza desde nuestro ser interior y se proyecta a nuestro ser exterior, dejando un efecto dominó que involucra positivamente a todos los que un día abandonamos por el pecado: familia, amigos, vecinos, colegas del trabajo, compañeros de estudio, etc.

Es imposible que los demás no noten el profundo cambio de quien ha sido transformado por el poder de Cristo, porque este gozo que tiene este nuevo ser le mueve a demostrar con su vida y, a contar a los suyos las grandes maravillas que Dios ha hecho en él.

En Lucas 8:26-39, tenemos el caso del endemoniado gadareno, que por años tenía sumido en el miedo  a todo un pueblo y, cuando Jesucristo lo libertó de las garras de la posesión demoníaca, este hombre se convirtió en un fiel seguidor de Cristo. Se dejó limpiar, cambiar sus ropas espirituales y esto se vio reflejado en sus ganas de contar a los suyos que ya no era el mismo, que ya no era una amenaza para nadie, que ahora andaba limpio por dentro y fuera, y en su cabal juicio.

¡Qué mensaje tan aleccionador el del ex endemoniado gadareno, y qué desafío para nosotros el permitir que Cristo haga su obra total en nosotros!

Cuán triste es ver hoy en día personas que dicen ser cristianas, que ocupan cargos prominentes en las iglesias, incluso son líderes religiosos y, sin embargo, sus acciones niegan que Cristo haya entrado en ellos. Sí, un día les interesó el evangelio de Cristo, fueron a la iglesia, hicieron una decisión pública, se bautizaron, actualmente van a la iglesia  con regularidad; pero, todavía guardan vestigios de su antigua vida, todavía hay suciedad, inmundicia en sus vidas que tratan de disimular con ropas limpias, con ofrendas generosas, y con solicitud en las actividades de la iglesia donde asisten…

Actualmente este hermano en la fe está buscando reconciliarse con su familia y demás conocidos. Parte de su familia ha aceptado acompañarlo a la iglesia, y tiene un trabajo digno. Pero, lo más importante que irradia él, es su profunda gratitud a Dios por haberlo rescatado de las garras de las drogas, las mismas que lo llevaban cada día a una muerte segura.

Ruego a Dios que le dé a este hermano la gracia y fortaleza espiritual que necesita para no claudicar en el camino que hoy escogió; y ruego que Dios nos dé la gracia para que los que decimos que Cristo nos ha salvado, podamos vivir conforme a lo que dice Su Palabra, para que nuestras vidas sean realmente de impacto para los que nos rodean, así como impactó la  nueva vida del ex endemoniado gadareno.

“…y hallaron al hombre 
de quien habían salido los demonios, 
sentado a los pies de Jesús, 
vestido, y en su cabal juicio…”

(Lucas 8:35b)


¡Dios lo bendiga!


¡A LA MEDIDA!

Texto Bíblico: Efesios 4:13 Hoy en día la moda ha dado diversos giros ya que hay modelos de ropa para todos los gustos. Así tenemos: v...